martes, 11 de enero de 2011

Salvador Brau Asencio

Salvador Brau Asencio, nació en Cabo Rojo, el 11 de enero de 1842. Fue periodista, dramaturgo, novelista, poeta y ensayista. Tuvo una importante participación en la vida política del país desde las filas del movimiento autonomista. En 1894 se trasladó a España, comisionado por la Diputación Provincial para hacer investigaciones sobre Puerto Rico en el Archivo de Indias en Sevilla. Regresó en 1897. Desde 1903 hasta su muerte desempeñó el cargo oficial de Historiador de Puerto Rico.
Sus libros constituyen una importante aportación al estudio de la historia de Puerto Rico: "Puerto Rico y su historia", "La colonización de Puerto Rico", "La fundación de Ponce" e "Historia de Puerto Rico" . Murió en San Juan, el 5 de noviembre de 1912.

martes, 14 de diciembre de 2010

Polvorin del fuerte San Miguel Arcangel de Arecibo

Del National Trust for historic preservation
http://www.preservationnation.org/magazine/911/16th-century-fort-crumbles-in.html

16th-Century Fort Crumbles in Puerto Rico

Dear Preservation 911,

I am writing to express my concerns about the destruction of historical site in the city of Arecibo, Puerto Rico.

The site, which as of today is not listed in the National Register or at local level, is the Polvorin de San Miguel Arcangel (polvorin is a powderhouse) built by the Spanish at the end of the 18th and beginning of the 19th century as part of the city of Arecibo's defensive system.

The structure was part of the Fort of San Miguel Arcangel, located at the edge of the peninsula where Arecibo is located and at the entrance of the mouth of the Rio Grande de Arecibo. The construction of these two military structures (the fort and the powderhouse) was a result of battle in 1702 when a British fleet tried to invade the city and local militia in charge of Captain Antonio de Los Reyes Correa defeated it.  The colonial government decided to build these buildings as a protective measurement against any future attacks of foreign powers.

Subsequently, the old Fort deteriorated and in 1881 was demolished by local authorities. In its place they built a square, "Paseo de Damas." The powderhouse, which is owned by the municipal government, was eventually abandoned and now is a parking lot. There are still good remains of the main structure and remnants of its surrounding wall. Unfortunately it is filled with garbage and has had no maintenance.

Without action, Arecibo will lose one of the few military structures outside the Old San Juan; the others being el Fuerte del Canuelo or San Juan de la Cruz (Cataño), el Fuerte de la Concepcion (Aguadilla) y el Fortin del Conde de Marisol (Vieques).

It is my hope that this military structure is protected for future organizations. Please let me know if there is something you can do to help.

Sincerely,

Manuel Santiago

jueves, 9 de diciembre de 2010

Historias en torno a la Rogativa

Las Fiestas de Cruz, se originan en España y cuenta la tradición que se empezaron a celebrar en Puerto Rico tras la Isla haber sido sacudida por un terremoto el 3 de mayo de 1787(20 dias antes habia sido azotada por un huracan). Ese día se hallaron los restos de una cruz y los pobladores comenzaron a elevar plegarias y cantaron para que Dios los librara de aquel terrible mal. Con música se hicieron los rezos a la Santa Cruz.
 Diez años despues (1797) los britanicos sitian San
Juan; esta es la historia:
La invasión británica a Puerto Rico de 1797
Relato tomado de "Memorias geográficas, históricas, económicas y estadísticas de la isla de Puerto Rico" Tomo 3, escritas por Don Pedro Tomás de Córdoba en la década de 1830.

Al amanecer del 3 no se avistò otro buque que una fragata que permanecia como bloqueando el puerto. Se recogieron 4 dispersos de los ingleses.

De acuerdo con el Sr. Obispo se dispuso cantar en la Sta. Iglesia Catedral un solemne Te-Deum con misa y sermon que predicó el mismo Sr. Obispo, en accion de gracias al Todo Poderoso por los auxilios de ánimo que prestó en tan críticas circuntancias á todos los defensores de la plaza y á los habitantes de la Isla que volaron á su socorro. Para que á un acto tan religioso y justo asistiesen todos á manifestar general y particularmente el reconocimiento debido al Dios de los Ejércitos con el fervor que á cada cual dictase su cristiano corazon, se publicò en la ciudad dicha disposicion, y el ejército concurrió en la forma siguiente.

Toda la guarnicion franca formó en batalla á las siete de la mañana de este dia en el campo de nuestra línea, y pasando al de columnas, emprendió la marcha en este orden. Formaban á la cabeza un cabo y ocho dragones, seguidos de dos piezas de campaña con la correspondiente dotacion de artilleros: á corta distancia iba el General del ejército á caballo, en uno de los que dejó el enemigo, y se creia corresponder al general Albercombry, lo acompañaban todos los gefes de la plaza, comandante de marina, edecanes y ayudantes; seguia inmediatamente el cuerpo de franceses con su comandante D. Agustin París y sus ayudantes; una compañia del regimiento fijo con la música; el comandante del puente de San Antonio, ingeniero ordinario D. Ignacio Mascarò con los oficiales y guarnicion de aquel fuerte, tremolando el mismo pabellon que tan valerosamente habia defendido, y en el que se manifestaban los balazos que recibió en aquel puesto: el comandante del castillo de S. Gerònimo teniente coronel D. Teodomiro del Toro con los oficiales y tropa de aquella guarnicion y artilleros franceses que sirvieron en aquel puesto con su comandante Mr. Varron, capitan corsario de la república, tremolando igualmente el pabellon que con tanto denuedo habian defendido, y en el cual se notaban los balazos que le pasaron; toda la milicia urbana que entró al servicio de los pueblos de la Isla, cerrando la columna la milicia disciplinada de infantería y dos cañones de campaña en el mismo orden que los de vanguardia y por último tres compañias de caballería.

En este orden llegó la columna á la plaza de la Catedral formando á su frente en el orden de batalla, á cuyo tiempo se incorporó en ella el capitan de puerto teniente de fragata D. Juan Hurtado, con todo el cuerpo de su mando y la bandera de una de las baterías flotantes.

Se introdujeron en la Iglesia los referidos pabellones triunfantes y se colocaron en el presbiterio durante la funcion. Se hizo una salva triple en los tiempos acostumbrados, principiándola las piezas de campaña, en seguida todo el ejército, é inmediatamente toda la artillería de la plaza y flotantes. Concluido un acto tan piadoso como cristiano se retiraron las tropas á sus destinos, quedando las banderas en la Catedral para colocarlas en la cornisa como trofeos de la gloria de esta plaza en su defensa contra los ingleses.

La grata sensacion que causó la vista del ejército vencedor con los pabellones traspasados á balazos al lado de los valientes gefes que dirigieron la defensa, y la del mismo ejército que con tanto valor, constancia y bizarria la defendieron en honor y gloria de las armas españolas, conmovió tiernamente los corazones de todos, y rebosando en sus semblantes el júbilo y el gozo mas espresivos, prorrumpieron en aclamaciones, repetidos vivas y otras fieles demostraciones de contento y alegría.

web: http://www.fortunecity.com/victorian/churchmews/1216/Invasion1797.html



lunes, 29 de noviembre de 2010

Exige voluntad para salvar San Jerónimo

Exige voluntad para salvar San Jerónimo
sábado, 14 de julio de 2007
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora

La historia tiene las respuestas.

Don Ricardo Alegría, la persona que en los años cincuenta salvó de las ruinas al fortín San Jerónimo del Boquerón, advirtió ayer que el Gobierno de Puerto Rico tiene la obligación de proteger la histórica edificación, incluso de procurar que se eliminen las piscinas diseñadas para el complejo turístico Paseo Caribe, dispuestas frente por frente al monumento.

“La fortificación tiene que ser más importante que cualquier otra construcción”, subrayó el primer director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) durante una entrevista con PRIMERA HORA.

En cuanto a las piscinas de Paseo Caribe, Alegría dijo que permitirlas sería una “vergüenza” ante el paisaje que le aportan al fortín.

Alegría no pidió la demolición total de Paseo Caribe. Pero, advirtió que el Gobierno de Puerto Rico tiene que garantizar la integridad del fortín, el acceso del público y si eso conlleva remover alguna construcción, habrá que hacerlo.

Restaurar San Jerónimo, dijo Alegría, es más fácil de lo que se ha querido proyectar. Tanto así que las obras podrían completarse en un periodo de tan sólo seis meses.

Según el respetado antropólogo y restaurador del Viejo San Juan, ni siquiera sería indispensable la ayuda del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, si hay voluntad por parte del Gobierno de Puerto Rico de tomar las acciones correspondientes.

El monumento, aseguró, se puede salvar porque está en mejores condiciones que las que él lo encontró en 1956, cuando le fue cedido por el Municipio de San Juan y él, como director ejecutivo del ICP, dispuso allí el establecimiento de un museo militar.

La voz de la experiencia

Aunque el ICP claudicó ante el proyecto de Paseo Caribe y finalmente otorgó su endoso, Alegría afirmó ayer que el Instituto tiene poderes y que sólo se requiere que quienes lo dirigen quieran ejercerlos.

“Yo, como director ejecutivo, detuve la demolición de lo que hoy es el hotel El Convento. Lo declaré monumento histórico. En los años 50, Luisa Géigel quería demoler la casa donde se estableció el Museo de la Familia y le ganamos en el (Tribunal) Supremo”, recordó sobre aquellas múltiples batallas que dio para salvaguardar nuestro patrimonio histórico edificado, en muchas instancias -como ahora- en contra de intereses económicos.

Esos intereses, de hecho, llevarían a mediados del siglo pasado a vislumbrar, por ejemplo, el Viejo San Juan como un “pequeño Nueva York”, una quimera peligrosa.

En el orden político, un Alegría de apenas 32 años también se enfrentaba entonces a la Ley de la Mordaza, cuya imposición derrotó cuando el Departamento de Justicia le quiso ordenar el retiro de los nombramientos de Roberto Biascochea e Isabel Gutiérrez, por haber sido expulsados por razones políticas de la Universidad de Puerto Rico.

Que se revisen las escrituras

Alegría recomendó, de otro lado, que se examinen las escrituras y contratos de compraventa de la zona donde enclavan Paseo Caribe y el hotel Caribe Hilton.

Esos terrenos, con el cambio de soberanía en 1898, pasaron de la Corona Española al Gobierno de Estados Unidos.

Donde eventualmente el Gobierno de la Isla construyó el Hilton fue un espacio que en 1921 el Gobierno federal concedió en usufructo a Virgil Baker, un radiotelegrafista retirado y oficial de la Marina que había logrado desencallar de la entrada del Morro la embarcación del héroe de la Primera Guerra Mundial John J. Pershing.

En 1946, la Compañía de Fomento Industrial, bajo Teodoro Moscoso, adquiere de Baker esos terrenos para la construcción del Caribe Hilton.

Baker ya había cedido otros terrenos de la zona, frente al Tribunal Supremo, pero la transacción terminó en corte porque quienes los adquirieron se negaban a pagar contribuciones, por no considerarse propietarios.

“Por lo general, las tranferencias de terrenos con valor militar se condicionan, por si se requieren para una emergencia”, explicó Alegría, quien también sugirió que se lleve a cabo un análisis de los documentos que dieron pie al reciente traspaso por parte del Gobierno federal al estatal de los terrenos donde se construye Paseo Caribe.

“Esa escritura es importante porque puede contener restricciones sobre el uso de esos terrenos”, advirtió.

Recordó en ese mismo contexto que la venta en 1998 del Caribe Hilton, por parte de la administración de Pedro Rosselló, se hizo “por la absurda suma de $80 millones”.

El Hilton era a la sazón el único de los hoteles del Gobierno que tenía ganancias.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cañón Ordóñez de 15 cm modelo 1885




Con este cañón se realizó en Puerto Rico, el día 10 de mayo de 1898, el primer disparo en esta corta guerra. También se utilizó en la defensa de San Juan durante el bombardeo del 12 de mayo de 1898. El cañón Ordoñez de 15 cm junto al Plasencia de 8 cm (Combate de Asomante) son los protagonistas, en cuanto a artillería se refiere, de las principales acciones en nuestra Isla.

EL PARQUE COLON

EL PARQUE COLON

Tomado del libro Memorias de mi Pueblo
de Doña Hayde Reichard de Cancio


          El Río Culebrinas, aunque no es un río muy grande, tiene una historia llena de encantos y tradición.

          El historiador puertorriqueño Salvador Brau, en su obra Puerto Rico y su historia, página 11, último párrafo, escribe: "En cambio consta históricamente que el Cacique Aymamón tenía su ranchería a orillas del Río Culebrinas, cerca de la población de Sotomayor; y como el Río Culebrinas desemboca en la bahía de Aguadilla, y fue en las inmediaciones de la costa donde la población se edificó, necesario es admitir que esa ranchería del Cacique Aymamón fue la misma visitada por Colon y tan prolijamente descrita por las Casas y Muñoz."

          Como estos historiadores anteriormente citados hay un sin número de historiadores y amantes de nuestra historia que sitúan el desembarco colombino al margen del Río Culebrinas. También es cierto que estudios hechos recientemente por un grupo de historiadores difieren de éstos, queriendo colocar el desembarco de Colón por Añasco, Rincón, Cabo Rojo y otros pueblos.

          En 1888 el Ateneo de Puerto Rico llevó a cabo un certamen sobre el sitio del descubrimiento de Puerto Rico. Historiadores como Salvador Brau y el Dr. Coll y Toste mantuvieron que el desembarco de las naves colombinas se habita efectuado entre Punta Borinquen y Punta San Francisco. Se escogió las cercanías del Río Culebrinas como lugar para levantarse un monumento conmemorando dicha hazaña.

          En 1893 cuando se celebró el cuarto centenario del Descubrimiento de Puerto Rico seerigió al lado sur del Culebrinas una cruz de granito y mármol conmemorando dicho suceso

.          Para tener acceso al primitivo monumento (1893), yendo directamente del pueblo de Aguadilla, por la orilla del mar, había que atravesar la ''Boca Vieja'' del Culebrinas que hoy está cruzada por la carretera al Parque Colón.

          Siendo el Río Culebrinas, por su antiguo cauce (Boca Vieja o Madre Vieja) límite municipal entre Aguada y Aguadilla, el monumento primitivo quedó en la margen izquierda del Culebrinas en territorio de Aguada y Coloso.

          Las vicisitudes de ese monumento han sido muchas. Las furias del temporal San Ciriaco derribaron parte de la cruz; el Capitán Judson, encargado de Obras Públicas (del Gobierno Militar de E.U.) lo reconstruyó, pues eran pocos los daños. En 1918 los fuertes terremotos derribaron el monumento erigido en 1893. Lo que quedó fue demolido por orden del municipio de Aguada.

          En 1924 el Sr. Rafael Fabián, Director de la Central Coloso, invitó a un grupo de aguadillanos y aguadeños a las ruinas de la Cruz de Colón. En esa reunión el Sr. Fabián donó 20 cuerdas de terreno pertenecientes a Coloso, para la construcción de un parque de recreo.

          A consecuencia de dicha donación se creó un Comité Pro Parque Colón. El comité sólo pudo recaudar la cantidad de $1,000, haciéndose el proyecto casi imposible de realizar. Se necesitaban miles de dólares para acondicionar y construir un puente sobre ''Boca Vieja". No se podía por tanto cerrar esa Boca para dar paso al Parque Colón, a menos que no se cambiaran las aguas de ese acceso. Utilizando presos de penales se cortó un canal por detrás del parque, echándose así las aguas de "Boca Vieja'' al mar por la parte sur.

          A consecuencia de dicha obra el Culebrinas, a su salida, obtiene un nuevo curso. Por esa razón el monumento, sin cambiar de sitio, quedó a la derecha del nuevo curso.

          En 1937 siendo Secretario de Obras Públicas de Puerto Rico don Guillermo Esteves Volckers, la Legislatura de Puerto Rico aprobó la construcción del Parque Colón.

          Dejemos que sea el mismo don Guillermo Esteves quien explique cómo se reconstruyó el monumento caído en 1918: ''...Yo busqué en los Archivos de Obras Públicas los planos del monumento de 1893-, y allí estaban y deben estar- y exactamente en el mismo sitio se construyó el actual monumento, obra que realizó el escultor ''Janella" sin desviarse un centímetro de los planos. Felizmente la base principal del monumento había quedado sin tocar, o sea la fundación y arranque. Quiero aclarar que el monumento es de piedra artificial y granito -pues los fondos eran pocos- y había que hacer además el parque -o parte de él".

          El monumento de la Cruz de Colón no pertenece a un pueblo, ni a una nación, sino al mundo entero, demostrando que somos un pueblo civilizado y cristiano.
http://www.aguadillapr.com/parque.htm

martes, 2 de noviembre de 2010

El sombrero: El primer periódico de Vega Alta

La mañana del 8 de abril de 1877, la comunidad vegalteña amaneció sorprendida con la circulación de un periódico totalmente manuscrito que llevaba el nombre
 El Sombrero. Seguramente lo que llenó de asombro a los vegalteños, no fue la excelente habilidad caligráfica de los redactores “Goyo Flores” y “El Macuquino”, ni sus magníficas caricaturas a colores, sino los comentarios satíricos y los chistes y poemas incluidos en sus ocho páginas. La singularidad de este periódico, por la cual trasciende el ámbito local para ocupar un lugar destacado en la  historia  del periodismo puertorriqueño, radica en que era totalmente manuscrito, un ejemplar (circulaba gratuitamente de mano en mano entre los vecinos) y utilizaban el difícil arte de la caricatura para expresar crítica social e incipiente sátira política.

El periódico El Sombrero fue originalmente un semanario dominical que se publicó desde el 8 de abril hasta el 2 de noviembre de 1877. A partir de la edición número 16 (22 de julio), comienza a circular cada 15 días hasta desaparecer cuatro meses después, lo que equivale a 25 números publicados. En su primera etapa (del 8 de abril hasta el 22 de julio), el director de El Sombrero fue Modesto Achilla, quien utilizaba el seudónimo de “Goyo Flores”. Posteriormente, asumió la dirección José M. De Loria y Arnaúz, alias “El Macuquino”, quien también era redactor, dibujante y co-director. Algunos de los colaboradores del periódico fueron “El Capote”, “Cascas”, “Guarionex”, “Melitón Flores” y el “El Jíbaro”. Lamentablemente éstos nunca se identificaron por sus nombres, quedando su trabajo en el anonimato. De Loria fue alcalde de Vega Alta en el 1887. Se casó con la dama vegalteña Guadalupe Arnau y Lespión.

El nombre del El Sombrero aludía al simbolismo de esta prenda de vestir. Se suponía que el sombrero representaba: dignidad, elevados propósitos y principios morales. Esto infiere de una apología al sombrero que decía lo siguiente: “el sombrero es lo más alto elevado que puede haber; se ostenta siempre sobre la raza humana; hasta se observa sobre la cátedra del Espíritu Santo y en algunas otras de la profana discusión.

[Tomado del libro: Historia de Vega Alta de Espinosa, de Leonardo Santana Rabell]